En 1994, el realizador cubano Juan Padrón —un amigo cercano de Quino que ya había dirigido la serie «Quinoscopio» entre 1985 y 1987— dirigió una serie de 104 cortometrajes de Mafalda, recibiendo el apoyo de varias productoras españolas.
Es notable la diferencia entre las dos producciones desde el punto de vista cinematográfico: Mientras la primera se apoya principalmente en los diálogos, la segunda elige varias de las tiras en las que Quino transmite el mensaje a través la acción y el gesto de los personajes, sin necesidad de usar diálogos.